En este blog aprenderás todo sobre la curiosidad de los niños, desde que edad se presenta y algunas estrategias divertidas para ayudar a su desarrollo y maduración.
La importancia de los primeros mil días en el desarrollo del bebé.
Los primeros 1000 días se refieren al período desde la concepción hasta los dos años del niño.
Embarazo 270 días
+
1º Año 365 días
+
2º Año 365 días
=
Los primeros 1000 días
¿Qué ocurre?
Los 1000 días son un período de rápido crecimiento y desarrollo significativo: a medida que el cuerpo y los órganos crecen, se desarrollan el cerebro, el sistema digestivo y el sistema inmune. Es el momento de la vida donde se alcanza la mayor velocidad de crecimiento y los nutrientes ingeridos son fundamentales para facilitar el proceso.
El consumo de los nutrientes adecuados es fundamental para facilitar este crecimiento y desarrollo.
¿Por qué la nutrición es importante?
La nutrición en los primeros 1000 días no impacta únicamente en la salud a corto plazo del bebé, sino que también tiene un profundo impacto en su salud a largo plazo, es decir en la adultez.
Aquello que sucede durante los 1000 días puede afectar el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles tales como la obesidad, retraso del crecimiento, diabetes, alergias, y enfermedades cardíacas en la edad adulta.
Vida larga y saludable
Los primeros 1000 días son una ventana de oportunidad para construir una vida larga y saludable. La nutrición adecuada durante este período crítico es realmente importante.
El rápido crecimiento y desarrollo durante el embarazo, la lactancia materna, la alimentación complementaria y la niñez implican requerimientos específicos para cada una de estas etapas.
Por lo tanto, es esencial asegurar que cada mamá y cada niño tengan acceso a una nutrición óptima durante los primeros 1000 días.
Acá te presento un vídeo que te puede ayudar si aún no eres madre y si lo eres, pues en tu próximo embarazo lo pondrás en práctica.
sábado, 8 de junio de 2019
¿Como podemos ayudar al niño a desarrollar su lenguaje?
El lenguaje es el conjunto de sonidos articulados con que el hombre dice lo que piensa o siente. Dicho de otra forma, es un conjunto de señales que dan a entender algo. Aunque hay muchos tipos de lenguaje (habla, escritura, señas, visual, braille…), el habla es nuestra principal forma de comunicación.
En el desarrollo del lenguaje hablado del niño son fundamentales aspectos biológicos. Estos son la audición y la articulación de la palabra que el niño tiene que reproducir por medio del habla. Para que haya un lenguaje normal hace falta: audición normal, articulación de la palabra normal, función intelectual normal y exposición al lenguaje en los primeros meses de vida.
¿Qué es necesario para un correcto desarrollo del lenguaje?
El desarrollo del lenguaje forma parte del desarrollo de la inteligencia. Depende del entorno social y emocional del niño. El niño aprende a hablar porque está con gente que habla con él desde que nace o incluso desde antes.
Para un buen desarrollo del lenguaje es necesario que la madre, el padre, hermanos,… “hablen” con el niño.Asimismo, que le transmitan el mensaje verbal con un gesto amable y le cuenten lo que pasa en su ambiente.
¿Qué etapas tiene el desarrollo del lenguaje?
En el lenguaje, y en general en todo el desarrollo, cada niño es “uno” y “diferente”. Tiene su propio ritmo de aprendizaje. Así puede ser normal que un niño haga frases de 2 palabras a los 15 meses o que las haga a los 24 meses, de la misma forma que unos niños andan con 10 meses y otros con 17 meses, aunque lo más normal sea que anden a los 12-13 meses.
En una primera fase el niño oye sonidos y los reproduce. Después reproducirá palabras que oye, practicando y experimentando. Según su inteligencia va avanzando, su lenguaje también lo hará. Las primeras palabras se asocian a cosas. Luego las asociaciones se harán con ideas o significados más complejos o abstractos.
Desde que el niño nace hace falta que los adultos le digan con palabras lo que ellos expresan a través de gestos, llantos y sonrisas.
Los padres y hermanos le “cuentan” al niño lo que pasa a su alrededor y lo que le pasa a él mismo. De forma natural lo hacen usando un tono de voz más agudo, una entonación acentuada, con más subidas y bajadas, frases cortas, palabras simples, repeticiones, preguntas con sus respuestas y estructuras simples con tiempos verbales en presente.
Hasta los niños cambian su lenguaje cuando hablan con otros niños de menor edad. Esto lo hacen tanto en el vocabulario como en el uso de frases cortas y en los cambios en su tono de voz.
Poco a poco, los niños se van dando cuenta de que hablar les sirve para muchas cosas. Así van a usar cada vez más el lenguaje. El niño tiene que notar que los demás le quieren oír y hablar con él. Eso se logra si se le hace caso, se le habla y se le responde a sus preguntas e inquietudes.
Si se habla con los niños, aprenden a escuchar, a pensar y a imaginar, a aumentar su vocabulario y a pronunciar bien. Hacen frases cada vez más largas.
Más aún, se dan cuenta y transmiten a los otros lo que piensan y sienten.
Evolución del lenguaje en el niño.
El primer lenguaje del niño es la expresión de necesidades a través de llanto, sonrisas y balbuceos.
0-3 meses: el niño mira y devuelve vocalizaciones: “ango”…es el inicio del balbuceo no imitativo.
3-4 meses: el balbuceo es más largo.
5-6 meses: vocaliza cuando se le habla, hace “gorjeos”.
7-8 meses: dice bisílabos (pa-pa, ma-ma, da-da…), incorpora ritmo y sonidos del lenguaje natural de los padres, reacciona a los tonos de voz, es el balbuceo imitativo.
9-10 meses: inicio de la preconversación, se gira al oír su nombre.
11-12 meses: comprende palabras.
12-18 meses: ya entiende varias palabras, dice algunas palabras inteligibles.
24-30 meses: es capaz de hacer frases de 2 palabras, inicia un lenguaje encadenado y usa la gramática, puede usar dos sílabas iguales como palabras (“guau-guau”, “pío-pío”...). Usa palabras aisladas y señala los objetos. Después junta dos palabras sueltas que hacen la función de una frase (“mamá - papa” por “mamá quiero comer” o “mamá hace la comida”), son palabras frase.
A partir de los 2 años: el lenguaje se desarrolla rápidamente. Hace frases con más palabras.
Hacia los 3 años el lenguaje debe ser comprensible para quien hable con el niño. En torno a los 4 años habla más claro, pero el lenguaje sigue enriqueciéndose toda la vida.
A los 5-6 años ya tiene la base del lenguaje del adulto, en cuanto a vocabulario, inteligibilidad, formación de frases complejas y relato de historias. Pueden recibir instrucciones, conceptos de tiempo, espacio y causalidad, normas básicas de conversación y símbolos escritos.
Recomendaciones para estimular el desarrollo del lenguaje
- Favorecer la adquisición del lenguaje. Es importante utilizar el llamado “baby talk”, esto es, a los niños muy pequeños para que vayan adquiriendo el lenguaje hay que hablarle despacio, utilizar frases cortas, dar mucho énfasis a lo que decimos, utilizar palabras que pueda entender, pronunciación cuidadosa y mucha utilización de gestos y mímica.
- Conseguir aumentar la atención. Para ello hablarle mucho, responder a sus balbuceos, a sus primeras palabras, escucharle, contarle historias, …
- Aumentar la memoria verbal. Enseñarle canciones fáciles, el nombre de las cosas del entorno, sentarse con él o ella y enseñarle imágenes, preguntándole sobre cosas que ha hecho, dándole órdenes cada vez más complejas,…
- Los padres deben ser buenos modelos para sus hijos. Hablar despacio, con pronunciación cuidadosa y, sobre todo, no hablar a “media lengua” imitando a los pequeños porque hace gracia.
- No abusar de chupete ni de biberón. Se recomienda retirar el uso del chupete al año de vida y el del biberón a los 2 años.
Acá te dejo un vídeo con algunas estrategias para ayudar al niño en su desarrollo del lenguaje
viernes, 7 de junio de 2019
¿A qué edad podemos enseñar a leer al niño?
Lo más recomendable es que en la educación infantil (3, 4 y 5 años) se tenga un primer contacto con el lenguaje escrito sin exigir a los niños que al finalizar este periodo sepan leer y escribir con normalidad.
En esta fase los niños pueden jugar con los trazos, aprender a coger los lápices, desarrollar su capacidad para dibujar, empezar a conocer algunas letras, familiarizarse con determinadas palabras, como su nombre o el de sus padres y hermanos, etc. Todo de una forma lúdica que despierte su interés por el lenguaje escrito.
Acá te dejo un vídeo con algunas técnicas para aprender a enseñar
jueves, 6 de junio de 2019
¿Como podemos desarrollar la curiosidad en los niños?
Como padres, tenemos la oportunidad de estimular la curiosidad innata de nuestro hijo a través de diferentes situaciones:
Responde a sus preguntas: Es cierto que a veces uno no tiene tiempo de responder cada pregunta que el niño hace, pero es importante no crear el hábito de responder cualquier cosa para salir del paso como, “Porque sí” o “Las cosas son así”. Dale siempre que puedas una explicación e intenta hacerle preguntas abiertas sobre su punto de vista, esto hará que el niño se esfuerce y use palabras nuevas para componer su explicación.
Dando ejemplo: Para la mayoría de conductas que queremos ver en nuestros hijos hemos de darles primero ejemplo nosotros mismos. Cada vez que se te ocurra una pregunta, hazla en voz alta.
Apoya sus intereses: Su curiosidad se inclinará hacia temas y actividades que le interesen. Intenta no intervenir con frases como “Ahora no toques el teclado, hazlo luego” o “Deja ya de leer el cómic y haz algo más constructivo”.
Enséñale a usar herramientas: Puedes estimular a tu hijo a que consulte y obtenga respuestas por sí mismo.
Déjale hacer cosas por sí mismo: Si le dices cosas constantemente como “No, así no se hace. Tienes que colorear sólo en esta parte” puedes afectar negativamente su creatividad. Déjale descubrir cosas por sí mismo y dale la oportunidad de cometer errores, le ayudarás a adaptarse mejor a su entorno y a seguir siendo curioso.
Explícale cómo funciona la curiosidad: Cuéntale cómo objetos que nos rodean existen gracias a la curiosidad de personas como tú y como él. Podéis leer juntos sobre la vida de grandes inventores y las cosas que les inspiraban.
Sígueme y te presentare un vídeo con las diferentes estrategias que puedes utilizar como maestro/a o padre de familia.
miércoles, 5 de junio de 2019
¿Sabías que a los bebés recién nacidos no les huele el aliento?
Sígueme y sabrás por que.
Es necesario que sepamos todo sobre los bebés por que así no nos sorprenderán con algunas acciones que hagan.
Si sabemos estimularlos y aprendemos a conocerlos ellos serán unos niños con un buen desarrollo cognitivo y físico.